La revisoría fiscal es una institución única del derecho colombiano — no existe en la mayoría de otros países en la forma en que se aplica aquí. Es un cargo obligatorio para ciertas empresas y tiene responsabilidades que van mucho más allá de la simple auditoría contable. En esta guía explico todo lo que una empresa y su contador deben saber sobre la revisoría fiscal.

¿Qué es la revisoría fiscal?

La revisoría fiscal es un órgano de fiscalización y control de las sociedades y entidades obligadas por la ley. El revisor fiscal es un contador público que actúa como garante de la legalidad de los actos de la empresa, la veracidad de los estados financieros y el cumplimiento de los estatutos sociales y las normas vigentes. Está regulada principalmente en los artículos 203 al 217 del Código de Comercio y en la Ley 43 de 1990, que reglamenta la profesión de contador público.

Es importante distinguir la revisoría fiscal de la auditoría externa: la auditoría externa evalúa los estados financieros con una opinión puntual. La revisoría fiscal es un cargo permanente con funciones continuas durante todo el año, incluidas responsabilidades de denuncia ante las autoridades cuando detecta irregularidades.

¿Cuándo es obligatoria la revisoría fiscal?

Están obligadas a tener revisor fiscal las siguientes entidades (artículo 203 C.Co. y normas especiales):

  • Las sociedades por acciones (S.A. y S.C.A.), según el art. 203 C.Co. Las SAS solo cuando la ley se lo exige, por ejemplo al superar los umbrales de activos o ingresos (art. 28 de la Ley 1258 de 2008).
  • Sucursales de compañías extranjeras.
  • Sociedades con activos brutos superiores a 5.000 SMMLV o ingresos brutos superiores a 3.000 SMMLV al cierre del año anterior.
  • Sociedades en las que la administración no corresponde a todos los socios, cuando lo pidan socios excluidos de la administración que representen al menos el 20% del capital (art. 203, num. 3, C.Co.).
  • Entidades financieras y aseguradoras (siempre).
  • Cooperativas, fondos de empleados y asociaciones mutuales con activos o ingresos por encima de umbrales definidos por la Supersolidaria.
  • Entidades del Régimen Tributario Especial con ciertos niveles de ingresos.

Para las SAS (el tipo de empresa más común en Colombia), la revisoría fiscal es obligatoria cuando los activos brutos al 31 de diciembre del año anterior son o exceden los 5.000 SMMLV o cuando los ingresos brutos son o exceden los 3.000 SMMLV. En pesos, con el SMMLV de 2025 ($1.423.500) eso equivale a $7.117.500.000 en activos y $4.270.500.000 en ingresos; con el SMMLV de 2026 ($1.750.905), a $8.754.525.000 y $5.252.715.000. Confirma con tu contador qué salario aplica según la fecha de corte.

Funciones del revisor fiscal

Las funciones del revisor fiscal están definidas en el artículo 207 del Código de Comercio y son amplias:

  • Verificar y firmar los estados financieros antes de su divulgación. Sin la firma del revisor fiscal, los estados financieros de las empresas obligadas no tienen validez legal plena.
  • Dictaminar sobre los estados financieros con opinión limpia, con salvedades, adversa o abstención según el resultado de su revisión.
  • Verificar el cumplimiento de obligaciones tributarias: que las declaraciones se presenten oportunamente, que los impuestos se paguen correctamente.
  • Verificar el cumplimiento de las normas legales, los estatutos sociales y las decisiones de la junta de socios o asamblea.
  • Informar y denunciar irregularidades: dar cuenta por escrito a la asamblea o junta de socios, a la junta directiva o al gerente (num. 2); colaborar con las entidades de inspección y vigilancia (num. 3); reportar a la UIAF las operaciones sospechosas (num. 10, adicionado por la Ley 1762 de 2015), y denunciar ante la autoridad disciplinaria o fiscal los actos de corrupción dentro de los 6 meses siguientes a conocerlos (art. 26, num. 5, de la Ley 43 de 1990, adicionado por el art. 7 de la Ley 1474 de 2011).
  • Velar por la conservación de los documentos de la empresa.
  • Informar sobre los estados financieros en la asamblea o junta de socios.

Responsabilidades y riesgos del revisor fiscal

El revisor fiscal tiene responsabilidades civiles, fiscales y penales. Esta es una de las razones por las que el cargo exige un contador público matriculado con tarjeta profesional vigente.

  • Responsabilidad civil: puede ser demandado por socios, acreedores y terceros que sufran perjuicios por el mal ejercicio de sus funciones.
  • Responsabilidad tributaria: si expide certificaciones o dictámenes que no reflejan la realidad económica y que sirven de base para declaraciones tributarias, puede recibir multa, suspensión o cancelación de su inscripción profesional (art. 659 del Estatuto Tributario).
  • Responsabilidad penal: si a sabiendas autoriza balances con inexactitudes graves, o rinde informes con esas inexactitudes, incurre en las sanciones del Código Penal para la falsedad en documentos privados, más la interdicción para ejercer el cargo (art. 212 C.Co.).

Por estas razones, el revisor fiscal no puede ser un simple "sello" de firma. Debe ejercer su función con independencia real y criterio profesional.

Incompatibilidades e independencia

El revisor fiscal no puede ser el mismo contador que lleva la contabilidad de la empresa — esto constituye una incompatibilidad que viola el principio de independencia. El artículo 205 del C.Co. establece que el revisor fiscal no puede ser:

  • Empleado o funcionario de la sociedad.
  • Asociado de la misma sociedad.
  • Cónyuge o pariente (hasta el cuarto grado de consanguinidad, primero civil o segundo de afinidad), o consocio, de los administradores y funcionarios directivos, el cajero auditor o el contador de la sociedad.
  • Contador de la empresa que está revisando.

¿Cómo elegir un buen revisor fiscal?

La elección del revisor fiscal la hace la asamblea de accionistas o junta de socios. Algunos criterios de selección:

  • Tarjeta profesional vigente: verificable ante la Junta Central de Contadores (JCC), entidad que expide la tarjeta profesional y adelanta los procesos disciplinarios de los contadores.
  • Experiencia en el sector de la empresa: un revisor con experiencia en manufactura es más valioso para una fábrica que uno especializado en el sector financiero.
  • Independencia real: que no tenga vínculos con los administradores ni conflictos de interés.
  • Capacidad de trabajo: el revisor debe poder dedicar suficiente tiempo a la empresa durante el año, no solo aparecer a firmar los estados financieros.
  • Actualización profesional: las normas NIIF, los requerimientos DIAN y la normativa tributaria cambian constantemente.

El dictamen del revisor fiscal: los tipos de opinión

Tipo de opiniónSignifica
Opinión limpia (sin salvedades)Los estados financieros presentan razonablemente la situación de la empresa
Opinión con salvedadesLos estados son razonables excepto por asuntos específicos señalados
Opinión adversaLos estados financieros NO presentan razonablemente la situación de la empresa
Abstención de opiniónEl revisor no pudo obtener suficiente evidencia para emitir una opinión

Revisoría fiscal y cumplimiento RADIAN

Dentro del alcance de la revisoría fiscal está verificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias de la empresa, lo que incluye los eventos RADIAN para las facturas electrónicas recibidas. Un buen revisor fiscal verifica que, en las compras a crédito o con plazo, la empresa emita el acuse de recibo de la factura (030) y el recibo del bien o servicio (032), que son los mensajes que exige el art. 616-1 del ET para que la factura soporte costos, deducciones e impuestos descontables. La aceptación expresa (033) tiene efectos comerciales (título valor), no fiscales.

Para las empresas que usan SisteAcuse, este aspecto del proceso de revisoría es simple: el sistema genera logs automáticos de todos los eventos causados, con fecha, hora y CUFE de cada factura. El revisor puede verificar el cumplimiento RADIAN en minutos, sin necesidad de entrar al portal de la DIAN factura por factura.